Kimi Antonelli se enfrenta a una racha negativa en Monza de cara al Gran Premio de Italia, el italiano deberá pagar una penalización en la parrilla de salida.
El prodigioso talento de Mercedes a punto de convertirse en el campeón mundial más joven de Fórmula 1 con tan solo 20 años, se enfrenta a una formidable barrera histórica en el Gran Premio de Italia de este fin de semana.
A pesar de dominar la temporada 2026 con una ventaja de 59 puntos sobre George Russell y Lewis Hamilton tras 12 carreras, el joven italiano debe superar una sequía de seis décadas sin victorias en casa de pilotos locales.
El ascenso del joven piloto italiano ha sido meteórico desde su dramático accidente de 52g en la FP1 hace dos años, durante su debut en la Fórmula 1.
Ahora, como favorito del campeonato, sus ambiciones de una victoria en casa se ven seriamente afectadas. Mercedes confirmó que el italiano recibirá una penalización en la parrilla por exceder su asignación de componentes de la unidad de potencia, lo que le obligará a salir desde la última posición en casa.
El Gran Premio de Italia, que se celebra en Monza desde 1949, arrastra una antigua maldición para los pilotos locales. Si bien los pilotos italianos dominaron las primeras ediciones entre 1922 y 1952 con 14 victorias, solo un italiano, Ludovico Scarfiotti, ha ganado en Monza desde 1966.
Kimi Antonelli obligado a salir desde el último lugar en Monza; El Gran Premio de F1 en su casa
El triunfo de Scarfiotti sigue siendo el último de un piloto local, lo que marca una brecha de 60 años que Antonelli pretende romper.
Varios italianos se han quedado a las puertas de la victoria. Michele Alboreto terminó segundo en dos ocasiones, en 1984 y 1988, quedando a las puertas de la victoria frente a Niki Lauda y Gerhard Berger, respectivamente.
Riccardo Patrese lideró la carrera en 1992 antes de que un fallo hidráulico lo relegara al quinto puesto. El último podio de un italiano en Monza fue el tercer puesto de Giancarlo Fisichella en 2005 con Renault.
El director del equipo Mercedes, Toto Wolff, reconoció la dura realidad y declaró. ❝Es decepcionante para él y para los aficionados, que quieren verlo luchar por la victoria en su carrera de casa, pero este deporte no premia el sentimentalismo❞.
Con la penalización en la parrilla a la vista, Kimi debe centrarse en minimizar los daños y maximizar la puntuación, en lugar de en la victoria.
La histórica maldición de Monza parece destinada a persistir a pesar del brillante desempeño de Kimi esta temporada. Su búsqueda por romper la larga sequía de victorias en casa de Italia ahora depende no solo de la velocidad, sino también de superar una posición de salida muy desfavorable.
Hay mucho en juego para la joven estrella italiana, que lucha contra la historia y las circunstancias ante su público.
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